
La naranja es una fruta que pertenece a la familia de los cítricos y el nombre con que la ciencia botánica la bautizó es Citrus Aurantium. Posee propiedades curativas que no todos conocen, salvo por su ganada popularidad en ser portadora de gran vitamina C, aunque esa no es su sola cualidad. En su jugo posee virtudes similares a otros cítricos pero a su vez contiene elementos que los otros no tienen, por eso la naranja ocupa un lugar específico dentro de los tratamientos de afecciones particulares.
La naranja incluye diferentes sustancias que contribuyen a mejorar el buen estado del organismo. Entre ellas destacan el calcio, fósforo, hierro, magnesio, potasa, sosa y las vitaminas. En concreto, el calcio facilita el desarrollo de los huesos en los niños. El fósforo es sumamente necesario en casos de estrés, personas nerviosas y en las intoxicaciones. El hierro ayuda a la hemoglobinización de la sangre.
El magnesio sobreexcita el peristaltismo intestinal, combatiendo el estreñimiento. La potasa actúa como depurativo y disuelve las grasas. La sosa, estimula el jugo pancreático, activa el proceso digestivo gastroduodenal, acciona la secreción clorhídrica y, junto con el ácido cítrico, disuelve el ácido úrico. Es muy beneficioso para las glándulas suprarrenales. La naranja posee también vitaminas A, B, G y, sobre todo, C.
Los cítricos y, en especial, las naranjas, constituyen la solución perfecta a la hora de combatir muchos estados patológicos pero también para mantener el buen tono vital cuando se goza de salud. El ácido cítrico, que es oxidante, depurativo, desinfectante y microbicida, estimula la eliminación de todas las sustancias que no se han metabolizado y que reposan en los distintos órganos. Además, su abundancia en sales minerales equilibra las dosis de nutrientes necesarios para el organismo
No sólo corrige las secreciones anómalas de ácido clorhídrico. También actúa como analgésico en los dolores de estómago –cuando se suministran las dosis adecuadas-, fortifica los músculos estomacales, desinfecta y disuelve los residuos acumulados y facilita las secreciones necesarias para realizar la digestión.
Los mismos efectos de limpieza y estimulación se producen en el hígado y páncreas, cuya contaminación por acumulación de grasas es la causa más frecuente de diversos trastornos, como dolores de cabeza y mareos. La vejiga- e incluso la próstata- se beneficia del consumo de este cítrico que, por sus propiedades diuréticas, facilita la eliminación de esas sustancias que se van depositando.
La cura de naranjas se ha aplicado también como terapia de los cálculos de riñón, por lo general con muy buenos resultados, de los que salen beneficiadas las glándulas suprarrenales. Pero sobre todo, la naranja ayuda a combatir el estreñimiento. Sus fibras de celulosa facilitan los movimientos peristálticos necesarios para que se produzca la expulsión de las materias de deshecho. La naranja, además de provocar la expulsión, limpia el tracto intestinal y destruye la flora microbiana patógena del colon con una eficacia superior a la de los laxantes químicos.
PROPIEDADES CURATIVAS DE LAS NARANJAS
Enfermedades de la boca - Reumatismo - Gota - Palidez - Insomnio - Difteria - Estreñimiento - Tuberculosis - Catarros - Palpitaciones del corazón - Piedras o cálculos biliares - Jaquecas - Tifus - Fiebres - Acné - Mala digestión - Inapetencia - Intoxicaciones - Debilidad física - Epilepsia - Hemorroides - Hipos recurrentes - Inflamaciones intestinales - Flatulencias - Enfermedades de la Próstata - Pancreatitis - Dolores estomacales - Enfermedades de la vejiga - Trastornos urinarios - Problemas de ovarios, matriz - Cicatrizaciones - Obesidad.
Fuente: Alimentación sana.









1 comentario:
Veo que hay mas gente aparte de mi que adora este fruto...Me dedico a cultivarlas y venderlas por internet, las recogo y las envio a su casa en menos de 24horas...mi web es
www.tucampodenaranjas.com
enhorabuena por el blog¡¡¡
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